Creo que nunca había tardado tanto en preparar una entrada, estoy casi segura que he triplicado el tiempo que suelo tardar en cada una de las partes del proceso. Aún que me lo merezco, tanto tiempo de ausencia debe pasar factura de alguna forma u otra. Pero qué se le va a hacer, si con septiembre llega el caos. Y entre tanto caos he encontrado un gran apoyo, alguien con mucho talento y con quién compartir parte del trabajo que supone llevar un blog. Os hablo de Sol (¡os recomiendo muchísimo su blog!) quién a partir de ahora formará parte del blog realizando las fotografías (así como las que yo haga, podréis verlas en el suyo). Así que se acabaron las excusas, tengo demasiadas ideas en la cabeza como para no darles una oportunidad.
Y con la vuelta al blog, a las clases, a los madrugones, al frío... Al menos, por mi parte, a lo que más vuelvo son a las prendas básicas. A una corriente más minimalista: colores neutros, cortes clásicos, detalles sutiles, simplicidad y, sobretodo, comodidad. Y, aún que parezca una idea de lo más sobria, las combinaciones son infinitas, ¡hay que saber salirse de "lo de siempre"! Os enseño un look que, a mi parecer, refleja todo lo dicho. Y es que las prendas son de lo más básicas pero cambiar un pitillo negro por un pantalón de pinza, añadir un top lencero y jugar con diferentes texturas da un resultado, para nada aburrido, al que me encanta recurrir en el día a día.
Espero que os guste, ¡Un besazo!
T-shirt - Zara |Trousers - Stradivarius | Jacket - Zara | Sneakers - Asos | Backpack - Misako | Lingerie - H&M | Watch- Daniel Wellington